domingo, 13 de noviembre de 2011

Fin de reinado

Desde mi humilde persona, un estudiante de Historia de 21 años, quiero unirme a los canticos de Aleluya que resuenan en Italia por la caída de ese sátrapa llamado Berlusconi, tras 17 años de marasmo político, social y económico en el que ha dejado convertida a la bellísima Italia.
Desde la política se pueden hacer enormes progresos y avances, pero también se puede hundir a los países en profundas crisis internas. Es el caso de Berlusconi, Menem en Argentina, Bush en EEUU,… ¿Cómo describir esos terribles años en los que Berlusconi y sus acompañantes detentaron el poder? Berlusconi se caracterizó por sus jocosas bromas, inaceptables en un político y en un representante de una nación tan importante como Italia, sus salidas de tono e innumerables meteduras de pata que le han dado a Italia la imagen de un país de risa, donde payasos como este hombre consiguen hacerse con el liderazgo de la Republica. Berlusconi hizo de lo incorrecto y lo estridente algo cotidiano. Lanzó sus burlas contra los jueces de Italia, contra las mujeres, con célebres frases que han quedado para la posterioridad, y a la vez celebraba sus fiestas nocturnas de desenfreno y sexo e impulsaba leyes para neutralizar los juicios iniciados contra él. Este personaje se convirtió en el bufón de Europa, al que los demas líderes acudian para divertirse en sus fiestas y cruceros. Los últimos escándalos de prostitución de menores traspasaron todas las líneas de lo ético y de lo aceptable, algo que un país que dice ser democrático y desarrollado no puede permitirse de ningún modo. Sin embargo, Berlusconi se mantuvo en el cargo contra viento y marea, cosa que en cualquier país distinto hubiese supuesto la caída inmediata y fulminante del primer ministro. Su final ha sido lo más berlusconiano posible: su caída no ha sido por su larga lista de faltas a la cordura, sino porque Italia se colocó en el punto de mira de los mercados y porque un indicador llamado prima de riesgo se disparó a niveles estratosféricos. Las imagenes que nos llegaron del Parlamento, donde Berlusconi parece que se decidio a renunciar con gestos inquietos, parecen mas bien las imagenes de un niño caprichoso que debe aceptar que en Navidades va a tener menos regalos. Su salida en coche del Quirinal no se ha diferenciado mucho de la huida en helicóptero de De la Rúa durante la crisis argentina de 2001.
Italia debe iniciar ahora una nueva senda, dejar atrás estos años oscuros e iniciar una etapa de regeneración interna que incluya todos los campos (político, social, económico, ético,…). La política debe liberarse de la sombría estela dejada por este personaje, debe dejar atrás el descaro, las bromas, los mítines telenovelescos, la impunidad, las meteduras de pata, todo aquello que caracterizó el reinado de Berlusconi. Hay que iniciar una época en la que los políticos se dediquen a su trabajo, esto es, analizar los problemas del país e intentar solucionarlos desde sus posibilidades como políticos. Italia tiene que nombrar a personas competentes, capaces de liderar  y representar a una nación tan importante y con un pasado tan brillante que tanto nos enseña sobre el futuro. Los italianos deben poder volver a creer en sus representantes.
Es hora de hacer una contabilización de daños y de restañar las profundas cicatrices dejadas en Italia. Que esto sirva de lección y que nunca más personajes como este puedan ganar elecciones o atreverse a ser políticos.

viernes, 8 de julio de 2011

Egipto destapa los secretos de la segunda barca solar del faraón Keops



La segunda barca solar de Keops, que desde hace 4.550 años permanece sepultada en Guiza junto a la gran pirámide, desveló hoy sus primeros secretos cuando un equipo de arqueólogos levantó uno de los grandes bloques de piedra que la cubren.

Un cartucho con el nombre de Keops, el segundo faraón de la IV dinastía, que reinó entre el 2609 y el 2584 a.C., y un jeroglífico sin cartucho con el nombre de su hijo Jafra fueron los dos hallazgos que hicieron hoy los arqueólogos egipcios y japoneses que trabajan en colaboración para la restauración de la barca.

El ministro de Estado para las Antigüedades, Zahi Hawas, y el director de la restauración de la barca solar, Sakuji Yoshimura, profesor de la Universidad Waseda en Japón, fueron los encargados de presentar el proyecto ante un centenar de periodistas entre los que había un nutrido grupo de reporteros nipones.

Japoneses y egipcios colaboran desde hace dos años en el estudio y conservación de la barca, de cuarenta metros de largo y cinco de ancho, que permanece en una cámara subterránea cubierta por bloques de piedra de unas dieciséis toneladas.

La embarcación fue descubierta en 1954 junto al primer bote, también de Keops, que se exhibe en un museo junto a la gran pirámide en Giza.

A diferencia del primero, los arqueólogos decidieron no retirar los bloques de piedra que cubrían la segunda barca para no dañarla y realizaron todos los estudios utilizando ondas electromagnéticas y sondas para tomar muestras de la madera de cedro del Líbano de la que está hecho el barco y estudiarlas.

“Pensábamos que el estado de conservación de la madera era muy malo, pero hoy hemos visto que no está tan mal y tenemos la esperanza de que podremos reconstruir la barca”, subrayó Yoshimura en declaraciones a Efe.
Zahi Hawas anunció que, una vez restaurada, el embarcación podrá verse en un museo junto al acceso sur a las pirámides de Guiza y calculó que harán falta cuatro años de trabajo hasta que pueda ser mostrada al público.
El ministro egipcio explicó que durante años los arqueólogos creyeron que la segunda barca de Keops era “un bote funerario destinado a trasladar el cuerpo del faraón desde la capital hasta el lugar donde debía ser enterrado”.

Investigaciones posteriores permitieron demostrar que se trata de una barca solar con la que se creía que el faraón muerto, al que se asociaba con el dios del sol Ra, surcaba los cielos durante el día.

Mientras los periodistas se enjuagaban el sudor de la frente y recurrían a los abanicos para escapar del calor del mediodía cairota, la comitiva de autoridades, equipadas con cascos, mascarillas y monos de trabajo blancos, entró en una cámara aclimatada con Hawas y Yoshimura a la cabeza.

Allí contemplaron de cerca la extracción del primer bloque de piedra que cubre la barca, lo que les permitió ver directamente y por primera vez en más de cuatro mil años una parte de la embarcación.

Una vez fuera, Yoshimura aseguró que el objetivo de su equipo es asegurar que la estructura del barco no resulta dañada e ironizó sobre las prisas de los periodistas, que se mostraron sorprendidos al saber que el equipo de la Universidad Waseda estudia muestras del bote desde el año 1992.

“No tenemos prisa, la barca lleva aquí desde hace 4.550 años ¿porqué deberíamos apresurarnos?”, se preguntó

Fuente: EPA